Solo te diré una cosa, te digo que Dios no comete errores, que tú has nacido para estar aquí luchando por tus sueños, luchando por encontrar tu paraíso. Así que ahora quiero que salgas ahí fuera, y que por cada insulto, por cada crítica, por cada amenaza y por cada comentario que hagan sobre ti saques una sonrisa, sí, una sonrisa clara y verdadera, de esas sonrisas que nunca se olvidan, que se quedan en la mente fijas. Y que ames a tus amigos, a aquellos amigos que te aman por lo que eres y que sabes que nunca se irán. Quiero que vivas tu vida a tu manera y que nunca, repito, NUNCA, dejes de luchar.
Y sobretodo, que llores por lo necesario. Porque ninguno de ellos se merece tus lágrimas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario